Ver vacas en los prados siempre es una muy buena señal.

Los rumiantes han evolucionado alimentándose a base de hierba. Una dieta altamente energética a base de cereales consigue que crezcan más deprisa. Es una transformación que sobre todo nos interesa a nosotros, no al animal, para lograr producir más cantidad de proteína, en menor tiempo y a un coste más bajo.

Para eso hemos inventado los CEBADEROS, para engordar terneros de forma intensiva. Son lugares donde para conseguir el objetivo de rentabilidad, se ven obligados a tener que gestionar el estrés de los animales ¿ Y qué cosas les estresan cabría preguntarse, si tienen comida en abundancia y un techo que les mantiene a cubierto ? Pues son muchas, veamos:

El destete, el ternero pierde la referencia y protección de su madre, además de su alimento natural, la leche materna.

Los transportes y todas las operaciones de carga y descarga.

– El verse mezclados con otros animales desconocidos con los que tendrán que competir.

– Una nueva alimentación a la que se tienen que adaptar.

– Un espacio diferente y reducido, que en algunos casos puede llegar al hacinamiento.

– Todas las vacunaciones y tratamientos necesarios en estas condiciones, algunos para combatir este estrés, pero que a su vez también les causan estrés.

Al final, la pregunta es si no sería mejor evitar todo esto para no tenerlo que tratar. No es fácil la cuestión, pero sí que parece claro que en la dieta occidental hay un excesivo consumo de proteína animal y mucha de ella además en productos procesados, que no nos está haciendo estar más sanos precisamente.

Nuestra propuesta es clara, hay que comer menos carne pero de mejor calidad.

Merece la pena buscar carnes de ganado de pasto aunque haya que pagar un poco más.

Nosotros lo hacemos, siempre buscamos carne de ganado de pasto y nos interesa especialmente la de razas autóctonas.